| ¡Oh si! Día especial. |
No se si habrán visto, pero hace poco publiqué aquí mismo una reseña de uno de los libros de este señor, quién gentilmente me lo regaló. Es un libro corto pero muy bueno, que te asusta un poco pero más bien te vuelve consiente de lo que nos rodea; pueden leer la reseña aquí.

Un poco sobre el autor (lo oficial):
José Manuel Frías es un escritor e investigador español, gran parte de sus libros son ensayos sobre fenómenos extraños, aunque también ha publicado algunas novelas. Además, se dedica al periodismo de investigación desde hace más dos décadas.
En la actualidad es presentador, reportero, guionista, asesor y corresponsal de diferentes medios de comunicación de radio y televisión a nivel internacional, y publica de manera habitual en las revistas nacionales Más Allá, AÑO/CERO, Sexologies y Sensuality.
Pueden saber más de él entrando a su página web.
Ahora si, la entrevista:
¡Hola José! Primero que todo quiero darte las gracias nuevamente por colaborar con Suelta Mis Libros, un blog que aún está en pañales y que gracias a vos y a tu buena onda crece un poquito más.
Siento
vocación por la escritura desde que era niño, y la inspiración, el combustible
de mis narraciones, procede de varias vías: experiencias personales, cosas que
veo y que me impresionan (desde un accidente, hasta una noticia, pasando por el
gesto del señor con el que me tropiezo al comprar el pan), y escenarios o
situaciones que sueño durante la noche.
El único
proceso para cumplir ese sueño es el de escribir, escribir siempre, te
publiquen o no. Una cosa es la vocación y otra la profesión que te da de comer.
Cuando ambas se unen es fantástico. Pero de no ser así, la vocación hay que
proyectarla de todos modos, aunque sólo sea por el afán de sentirte realizado,
te lean o no los demás.
El mundo
editorial es muy complicado. Para mí lo ha sido en mis comienzos y en la
actualidad. No puedo aconsejar otra cosa que no sea no desistir en tu empeño. A
veces la suerte llega tarde o a veces no llega nunca. Pero si no pruebas,
morirás un día con el puñal de la incertidumbre, de lo que habría podido ser,
clavado en el pecho. Además, lo peor que te puede pasar es que no te publique
una gran editorial. Pero siempre puedes buscar otras opciones.
Admiro
mucho la obra de King. Siempre me gustó el género del terror, y King, junto a
clásicos como Poe, Kafka, Lovecraft, etc., es uno de mis autores favoritos. A
King lo leía de niño, y desde entonces he seguido de cerca todo su trabajo. Su
apellido es muy significativo, porque se ha convertido en el “rey” del terror.
Que
alguien me compare con King es un halago, pero estoy a años luz de su manera de
escribir. Supongo que cada libro que lees y disfrutas te inspira, eso sí, pero
a la hora de escribir, no me baso, al menos conscientemente, en ningún autor.
Pero sí es cierto que en mis textos suele aparece un terror, un enemigo, muchas
veces alejado de lo sobrenatural y más cercano a la maldad humana o a personas
desequilibradas. A fin de cuentas es un terror que nos rodea a diario. No vas a
encontrar en la calle a zombis ni a vampiros, pero sí a gente perversa.
Te va a
sorprender: soy profundamente religioso, pero sin pertenecer a ningún culto
“oficial”. Creo en un Gran Arquitecto y en esa magia que lo controla todo.
Creo que nada ocurre por azar. Mi religión, por lo tanto, es el día a día, la
evolución, el aprendizaje, el disfrutar de la vida. En “Fundido a negro” me
despojé de mis ideas y escribí lo contrario a lo que pienso. Fue una especie de
juego literario. En realidad discrepo de mi propio cuento, porque estoy convencido
de que hay una vida tras la muerte.
No tengo
grandes manías. A veces pongo incienso, o una música que me inspira para lo que
estoy escribiendo y que me acompaña durante todo el periplo, dure lo que dure
y, eso sí, suelo cambiar mucho de sistema de escritura: unas veces trabajo a
mano, otras en el pc y en otras recurro a mi vieja Olivetti. Incluso a veces
cambio de escenario: salgo de casa o del despacho y escribo en un parque, en un
bar. No son sistemas fijos. Me dejo llevar por el impulso.
Disfruto
de todos, pero no por igual. He publicado hasta el momento dieciocho libros,
pero el 95% es ensayo. Disfruto con el ensayo, sí, pero disfruto mucho más con
la novela o el relato. Mi verdadera vocación es la ficción. Eso no quita que lo
pase bien escribiendo sobre investigaciones personales.
Básicamente
sigo escribiendo. Pero, por supuesto, me encanta viajar con la familia, conocer
lugares, pasarlo bien, etc. A su vez, todo eso termina repercutiendo como
inspiración a la hora de escribir, porque muchas de las cosas que veo las
transmuto en relatos o novelas.
Desde
niño, además de escritor, he querido ser muchas cosas. Médico, por ejemplo,
pero me da miedo la sangre. También hubo un tiempo en el que, tras leer
determinada literatura en mi infancia, quise ser inventor, como Edison, o
descubridor, como Fleming. En mi adolescencia sentí atracción por la música, y
a eso sí que me dediqué durante un tiempo, componiendo y cantando canciones
melódicas. Pero finalmente lo dejé porque me tiraba más el periodismo y la literatura.
A King,
por ejemplo. Y si tuviéramos una máquina del tiempo, me gustaría viajar al
pasado y pasar junto a Poe su última noche, o acompañar a Kafka en los momentos
previos a su muerte, cuando pidió a su amigo que quemara todas sus obras (cosa
que, por suerte, no hizo).
Gracias por tu tiempo ¡Y perdón
por mis horrores errores a la hora de armar esta entrevista!, que
seas reportero intimida un poco jajaja.

¿Y? ¿Que tal? ¿ Les ha parecido interesante?
¡Dínoslo en los comentarios!
Por mi parte me han encantado sus respuestas y su forma de responder, casual pero profunda a la vez. No me puedo callar lo macanudo -buena onda- que me pareció José, y si tienen alguna duda o pregunta particular, creo que no tienen más que contactarse con el para que en breve les conteste :)
nota: Hablando de Kafka... estoy planeando un mini especialcito, espero poder concretarlo pronto ;)
